Esto nos concierne a todxs: nuestras pensiones y nuestras jornadas laborales, nuestros derechos sociales, nuestra atención médica, la educación, los cuidados, la asistencia a la juventud, el subsidio de vivienda, la inclusión, el asesoramiento, nuestras vidas.
El gobierno federal planea el peor recorte a los derechos laborales y a los servicios públicos esenciales en la historia de la República Federal. Un ataque generalizado contra la gran mayoría de la población y los pocos logros sociales de las últimas décadas. ¿Certificado médico de baja desde el primer día? ¿Una pensión de pobreza después de toda una vida de trabajo? ¿La eliminación de terapias y asesoramientos necesarios? ¿Más copagos por medicamentos y tratamientos? ¿Jornadas laborales más largas con menos prestaciones? ¿El desangramiento financiero de los municipios y sus funciones sociales?
Muchos están indignados y la protesta crece en todo el país. El 11 de julio, como #unkürzbar Mittelfranken, salimos a la calle con 3.000 personas. Ahora, la DGB y sus sindicatos afiliados organizan 15 grandes manifestaciones en todo el país el 26 de septiembre. Desde toda Baviera, miles de manifestantes acudirán a la manifestación central en Núremberg y marcharán hacia el Kornmarkt. #unkürzbar estará presente y, con su propia marcha, enviará un mensaje claro a favor de la ampliación y el mantenimiento de los servicios públicos esenciales, la solidaridad y la justicia social. En protesta contra los recortes masivos en los sectores de la salud y los servicios sociales, comenzaremos nuestra marcha.
En protesta contra los recortes masivos en los sectores de salud y servicios sociales, comenzaremos nuestra marcha con testimonios de personas afectadas a las 9:30 a. m. en el la entrada principal del Klinikum Nürnberg Nord.
La supuesta necesidad de austeridad no es una ley natural, sino lucha de clases impuesta desde arriba. Porque mientras que el 1 % más rico concentra ya la mitad de todo el patrimonio financiero de Alemania, el gobierno del multimillonario Merz, enemigo de los trabajadores, impide la necesaria tributación de las grandes fortunas y las herencias.
Mientras que no hay dinero para nuestros derechos y necesidades, se desperdician miles de millones en armamento. El presupuesto para el aumento del armamento se eleva, por ello, al 43 % del presupuesto federal. Depende de todos nosotros evitar ahora mismo los recortes sociales y abrir espacio para alternativas solidarias.
Salgamos de este estado de parálisis y salgamos juntos a la calle. ¡YA BASTA!